| |
| |
La imágenes de Santa Coloma de Albendiego: Actualmente,
existen en Albendiego dos imágenes antiguas de Santa Coloma.
Una de ellas es de alabastro, de un metro y treinta y dos centímetros
de altura; la otra, es de madera policromada. La primera se hallaba en el
altar mayor de la iglesia de Santa Coloma; la de madera, en la iglesia de la Soledad.
Esta última se sacaba en las procesiones, ya que la de alabastro requería,
por su excesivo peso, mucho esfuerzo para transportarla por las calles. En la
actualidad, la imagen de madera está bastante deteriorada. Debo dejar constancia,
aunque es un detalle banal, que en el libro que sostiene abierto en su mano izquierda,
alguien dejo la siguiente anotación: "El que cumple los mandamientos
de la Ley de Dios es glorificado en el Cielo. 1924", la anotación
está escrita con tinta y ejecutada con plumilla. En mi última
visita, estuve observando la policromía de la imagen de alabastro. ¡Que
curioso!, en mi recuerdo no veía a Santa Coloma con la cara y manos pintadas,
aunque, evidentemente, la imagen siempre ha estado así. En 1976, Andrés
Pérez Arribas describía a Santa Coloma, en su obra "Viaje
por la serranía de Guadalajara", como una imagen de alabastro
policromado. ¡Por cierto!, en el mismo párrafo, ya nos cuenta que,
por aquel entonces, "algún vivales ... había robado una
imagen de talla de la parroquia. El valor que tuviera no se precisarlo; sólo
se que era buena". La pena es que ya nadie recuerda el hecho, ni siquiera
cómo era la imagen robada, y ésta, ha sido una de las razones que
me han movido a emprender el presente trabajo para que, desde ahora en adelante,
haya una referencia de todo aquello que nos legaron nuestros antepasados.
La tradición afirma que la imagen y la iglesia son contemporáneas,
aunque no especifica a cual de las dos imágenes se refiere, si a la de
madera o a la de alabastro, en todo caso, si tuviésemos que decantarnos
por la más antigua, por su expresión y formas, elegiríamos
la de madera. Todo esto nos lleva a pensar que, el origen de la talla de Santa
Coloma, también pudiese atribuirse a los templarios, no como creadores-ejecutores
de la talla, si no como promotores, pues a pesar de que no es muy sabido, no es
menos cierto que, los templarios, impulsaron la devoción mariana, imbuidos
por las ideas de su mentor San Bernardo de Claraval, fomentaron el culto a las
vírgenes. Claro está que todo esto, simplemente, son hipótesis,
ya que no existe ningún documento que, directamente, apoye estas ideas,
en cambio, según consta en documento escrito, datado en 1197, ya existía
la iglesia románica que habían levantado en las afueras de Albendiego,
junto al río Bornova, para amparar bajo su techo el culto y la veneración
de las gentes del lugar a Santa Coloma, culto y veneración que, en mi opinión,
ya existía desde hace bastantes años antes. La imagen de ambas
tallas, presenta una actitud reflexiva, da la sensación que está
pensando en las ideas que acaba de leer en el libro que sostiene, abierto, en
su mano izquierda. En la mano derecha sujetaba una palma, la imagen de madera
todavía la conserva. El libro representa la fe, el dogma, las ideas por
las que fue martirizada, la palma representa el martirio en sí mismo.
| | |